Bienaventurado el berenjena


Tú, berenjena que por miedo a la envidia que desatas escondes tus hazañas; habla.
Tú, berenjena que te burlas de la miseria y vives sin que te falte de nada; habla.
Tú, berenjena que con astutos movimientos sacas castañas del fuego; habla.
Tú, berenjena que hasta hoy vivías en el anonimato y te creías el único en tu especie; habla.
Tú, berenjena que eres de los que piensa que donde comen cuatro comen cuarenta; habla.

Habla con otros berenjenas, berenjena.
Bebe con otros berenjenas, berenjena.

Bienaventurados los berenjenas y bienvenidos a casa.



sábado, 3 de abril de 2010

Los inicios

Primera noche en Madrid despues de hacer 540 kilómetros con un palet y doce bloques de hormigón.
Veo a Luis que me da una cama, que era del Tembleque, y me acuesto en el salón con el colchón en el suelo. La casa oscura, vacia, tenebrosa y de repente cuando todo parecía tranquilo, explota la lámpara que estaba justo encima de nuestras cabezas, ¡ me cago! al carajo, toda la noche sin luz, porque había fundido los fusibles del cuarto de contadores. La primera, en la frente.

A la mañana siguiente después de ir a ajustar cuentas con los fusibles del cuarto de contadores, no sabían con quién se jugaban los cuartos, compramos una nevera y un juego de dos sofás de dos plazas que están de la aguja, por el módico precio de 110 euros todo. Costó un rato de negociación con un extoxicómano, pero de lujo.


Hay una familia marroquí en la puerta de al lado, con tres, cuatro o cinco hijos pequeños, no lo tengo muy claro. Pues una mañana, la segunda, llaman a la puerta y me encuentro a una mujer marroquí y a sus hijos con una garrafa de cinco litros de agua, y me piden por favor que si puedo llenarla. Accedo amablemente y cual es mi sorpresa que cuando bajo del cuarto de baño para devolverle la garrafa, habían acumulado dos cubos, una garrafa de 20 litros e infinidad de botellas de refresco de dos litros vacías en la puerta de mi casa, absurdo, mi segundo dia en Madrid y me tiro mas de quince minutos llenando botellitas de agua.
Esto a dia de hoy a ocurrido dos veces. Pero a mi no me importa y el agua va incluido en el precio de mi alquiler.

Bueno chavales, entre trapicheos y buenas acciones pasan mis dias en Vallecas.
Un saludo.

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