Y entonces... Luis empezó a hacer gestos y movimientos extraños.
Y como cae el árbol caído, nuestro entrañable berenjena Luiso... se rindió.
Pasaron minutos, y no se sabía nada del estado de Luiso, entonces empezó a hacer otros gestos más delicados e incomprensibles...
Dice la leyenda que allí y entonces, comenzó una de las historias más apasionantes que jamás un ser humano ha podido percibir por sus sentidos...
¡¡¡¡EL SHOW DE LUISO!!!!
Próximamente en tu Blog
¡¡... y recuerda blogero-berenjenero!!
"ser un berenjena no es una virtud, es una obligación"
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